La destrucción de Harrenhal

🔥 La destrucción de Harrenhal y la extinción de la casa Hoare por parte de Aegon I y su dragón Balerion, el Terror Negro 🔥

—Rendíos ahora —empezó Aegon— y podréis seguir siendo el señor de las Islas del Hierro. Rendíos ahora y vuestros hijos vivirán para sucederos.Tengo ocho mil hombres apostados alrededor de vuestra muralla.

—Lo que haya fuera de mi muralla no es de mi incumbencia —contestó Harren—. Estos muros son fuertes y gruesos.

—Pero no tienen altura suficiente para protegeros de los dragones. Los dragones vuelan.

—Los construí de piedra —dijo Harren—, y la piedra no arde.

—Cuando caiga el sol —respondió Aegon—, se extinguirá vuestro linaje.

La piedra no arde, se había mofado Harren, pero su castillo no era solo de piedra. Madera, lana, cáñamo, paja, pan, tasajo y trigo: todo ardió. Tampoco los hombres del hierro de Harren eran de piedra. Entre gritos, envueltos en humo y llamas, corrían por los patios y se precipitaban por las almenas para morir contra el suelo. Incluso la piedra se resquebraja y funde si el fuego alcanza la temperatura suficiente. Los señores de los Ríos que aguardaban fuera del castillo relataron después que las torres de Harrenhal
resplandecían, rojas contra la noche, como cinco grandes cirios… y, al igual que los cirios, empezaron a retorcerse y menguar a medida que ríos de piedra derretida corrían por sus costados.

Aquella noche, Harren y sus últimos hijos fueron pasto de las llamas que consumieron la monstruosa fortaleza. La casa Hoare se extinguió con él, al igual que el poder de las Islas del Hierro en las Tierras de los Ríos. 

Comentarios