El silmaril
"No obstante, cedió por fin a la voluntad de Maedhros, y planearon juntos cómo se adueñarían de los Silmarils. Y se disfrazaron y fueron por la noche al campamento de Eönwë, y se deslizaron al lugar donde se guardaban los Silmarils; y mataron a los guardianes, y se apoderaron de las joyas. Entonces todo el campamento se levantó contra ellos, y ellos se prepararon para defenderse y morir. Pero Eönwë no permitió la matanza de los hijos de Fëanor; y sin que nadie los molestase huyeron lejos. Cada uno de ellos llevó uno de los Silmarils, porque dijeron: —Puesto que uno se nos ha perdido, y sólo quedan dos, y sólo tú y yo de nuestros hermanos, la voluntad del destino es clara: quiere que compartamos la reliquia de nuestro padre. Pero la joya quemaba la mano de Maedhros con un dolor insoportable; y entendió que era como había dicho Eönwë, y que no tenía derecho al Silmaril, y que el juramento no servía de nada. Y lleno de angustia y desesperación, se arrojó a una grie...