El silmaril

"No obstante, cedió por fin a la voluntad de Maedhros, y planearon juntos cómo se adueñarían de los Silmarils. Y se disfrazaron y fueron por la noche al campamento de Eönwë, y se deslizaron al lugar donde se guardaban los Silmarils; y mataron a los guardianes, y se apoderaron de las joyas. Entonces todo el campamento se levantó contra ellos, y ellos se prepararon para defenderse y morir. 

Pero Eönwë no permitió la matanza de los hijos de Fëanor; y sin que nadie los molestase huyeron lejos. Cada uno de ellos llevó uno de los Silmarils, porque dijeron: 

—Puesto que uno se nos ha perdido, y sólo quedan dos, y sólo tú y yo de nuestros hermanos, la voluntad del destino es clara: quiere que compartamos la reliquia de nuestro padre.

Pero la joya quemaba la mano de Maedhros con un dolor insoportable; y entendió que era como había dicho Eönwë, y que no tenía derecho al Silmaril, y que el juramento no servía de nada. Y lleno de angustia y desesperación, se arrojó a una grieta de grandes fauces que despedían fuego, y así llegó a su fin; y el Silmaril que llevaba quedó sepultado en las entrañas de la Tierra.

Y se dice que Maglor no pudo resistir el dolor con que el Silmaril lo atormentaba; y lo arrojó por fin al Mar, y que desde entonces anduvo sin rumbo por las costas cantando junto a las olas con dolor y remordimiento. Porque Maglor era grande entre los cantores de antaño, y sólo a Daeron de Doriath se nombra antes que él. 

Y así fue como los Silmarils encontraron su duradero hogar: uno en los aires del cielo, y otro en los fuegos del corazón del mundo, y otro en las aguas profundas."

Comentarios

Entradas populares de este blog

BALERION

AEGON I

AERYS TARGARYEN