Episodio 2 : La persecución

Episodio 2 : La persecución
La Mantis se encontraba corriendo por las calles, con la policía pisándole los talones. Sus habilidades para el engaño y su inteligencia le habían permitido evadirlos en varias ocasiones, pero esta vez, parecía que iban a atraparla.
—¡Deténgase, Mantis! —gritó uno de los oficiales, mientras la perseguía con su arma en la mano.
La Mantis se mantuvo corriendo con gran velocidad, esquivando obstáculos y saltando de un tejado a otro. Sabía que no podía permitirse cometer ningún error, así que mantuvo su mente concentrada en la ruta de escape mientras buscaba alguna forma de despistar a los policías.
—Parece que hemos perdido su rastro... —dijo uno de los oficiales, deteniéndose en seco al ver que la Mantis había desaparecido ante sus ojos.
—¡No te confíes, sigue buscando! —ordenó el jefe de la policía, furioso por su fracaso en capturar a la temida criminal.
La Mantis se escondía detrás de un arbusto, observando con cuidado la situación. Sabía que no podía mantenerse oculta por mucho tiempo, así que comenzó a buscar una nueva ruta de escape.
— ¡Vamos, aparece! —ordenó uno de los oficiales, mientras miraba detrás de cada árbol y arbusto.
La Mantis sonrió ante el fracaso de los agentes. Su habilidad para el engaño había vuelto a funcionar, pero sabía que no podía bajar la guardia. Lentamente, se acercó a uno de los oficiales, quien la miró con sorpresa al verla frente a él.
—¿Qué haces aquí? —preguntó el policía, sorprendido.
—Solo vine a entregarme pacíficamente —dijo la Mantis, con una voz suave y tranquilizadora.
El policía miró a la Mantis con sospecha, pero al ver su actitud pacífica, decidió seguirla. Finalmente logró atraparla y la llevó arrestada ante el jefe de la policía.
— Creo que finalmente hemos logrado capturar a la Mantis —dijo el jefe de la policía, triunfante.
La Mantis sonrió ante ese comentario y volvió a usar su habilidad para el engaño en su beneficio:
— Pensé que me había escondido muy bien, deben necesitar agentes más inteligentes que ustedes —dijo, con una sonrisa maliciosa.
El jefe de la policía frunció el ceño ante el comentario, pero finalmente decidió ponerla tras las rejas antes de que pudiera escapar de nuevo.
— La tendremos guardada en una celda de máxima seguridad mientras esperamos su juicio — dijo finalmente el jefe de la policía.
Esa noche, la Mantis escapó de la cárcel usando su inteligencia y habilidad para el engaño. Una vez más, logró evadir a las autoridades y se mantuvo libre. Pero sabía que su suerte no iba a durar para siempre, así que continuó planificando su próxima gran hazaña.

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